Hábito y Escudo
 

El escudo de la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias se compone del Corazón de María traspasado por siete puñales, alusivos a los Dolores de la Virgen. Sobre él, la Cruz de Soledad, todo ello culminado por la Corona Real. El Toisón de Oro y el Águila Bicéfala, símbolos del poder real, rodean el conjunto, que se corona con la tiara y las llaves, atributos pontificios.

Aunque hay referencias a un escudo de la hermandad, no se conserva testimonio de su composición. Sí se sabe que hacia el siglo XIX, el emblema de la cofradía era la Cruz de Soledad, en consonancia con la primitiva advocación de Soledad o Angustias. Más tarde se utilizaría la Cruz sobre el Corazón traspasado por siete puñales, tal y como se aprecia en abundante material gráfico. El actual escudo se definió en los años treinta y así se ha mantenido hasta la actualidad, con los mismos elementos y disposición y con leves cambios en el dibujo.

Los nazarenos de la cofradía visten túnica negra de raso, cubrerrostro negro con muceta morada entre galones dorados, cíngulo morado y oro y capa negra con vueltas moradas y galones dorados. Los zapatos, calcetines y guantes son negros. En el cubrerrostro va bordado el emblema del corazón con los Siete Dolores coronado por la Cruz de Soledad, mientras que en la capa, a la altura del hombro, figura el escudo completo de la cofradía. Se trata de uno de los más originales y elegantes de la Semana Santa de Córdoba, y en su forma actual data de la década de 1930. Las primeras túnicas de la hermandad, en los siglos XVI y XVII, eran de holandilla morada, probablemente de cola y abiertas por la espalda. Esto se debía a que la hermandad era de sangre, y algunos de sus miembros eran disciplinantes, esto es, se azotaban, durante la procesión. Un decreto del obispo Cebrián suprimía las colas y hacía que todas las túnicas fuesen redondas.

Aunque el obispo Trevilla prohibió los hábitos nazarenos en 1820, la hermandad no los usaba desde 1777. Las túnicas se recuperaron en la Semana Santa de 1866, y entonces eran blancas con cubrerrostro negro, aunque al año siguiente se comenzó a utilizar el hábito de túnica y cubrerrostro negro, que se mantuvo hasta los años 30 del siglo XX. Entonces se añadió la orla morada, que alude a los colores de la ropa de coro de los canónigos de la Santa Iglesia Catedral, y los galones dorados. La pieza estaba entonces separada del cubrerrostro y se inspiraba en la ropa de coro de los canónigos, aunque más tarde pasarían a unirse. En 1999 se estableció que todos los nazarenos de la hermandad llevasen capa, que hasta ese momento sólo podían lucir los cargos.

Los nazarenos de la hermandad portan cirios blancos.