Don José Murillo Rojas, que fue hermano mayor de esta corporación entre 1986 y 1994, pregonero de la Semana Santa de Córdoba en 2002 y Cofrade Ejemplar en 2012, falleció el 19 de diciembre a los 81 años de edad. La hermandad siente con profundo pesar esta noticia, que ha llenado de tristeza a todos los que trataron a este hombre bueno, verdadero ejemplo de vida cristiana y de talante conciliador y espiritual. Su marcha genera un hueco imposible de reemplazar y un hondo pesar en la cofradía, donde dejó una huella indeleble.
Pepe Murillo estuvo durante toda su vida al servicio de su hermandad y, por extensión, al de todas las cofradías de la ciudad, hasta los últimos meses. Deja tras de sí una trayectoria fecunda de trabajo en el que se ha ganado el respeto y el cariño de los cofrades de la ciudad por la coherencia entre su fe y formación cristiana y su forma de tratar a los demás. Su voluntad de servicio siempre se aplicó a lo constructivo, nunca a lo que pudiera perjudicar a nadie. Los cofrades abatidos también tenemos la esperanza cierta de que se cumpla lo que decía en su pregón de la Semana Santa al referirse a su Virgen de las Angustias: “Y ya desde el nido amoroso de su regazo, junto a su cara, encontrarle la mirada, y cuando Ella nos quite la última espina de nuestro último dolor, como final de un diálogo de muchos años, sólo tendremos que decirle: ¡ya estoy aquí!”.
Ingresó como hermano en las Angustias en 1939, siendo niño, y desde entonces ha estado indisolublemente unido a la cofradía. Ocupó muy diversos cargos en la Junta de Gobierno y participó en la primera restauración de las imágenes, en 1976. Diez años más tarde fue elegido hermano mayor y desde el comienzo impulsó la ansiada coronación de Nuestra Señora de las Angustias, que se llevó a cabo el 11 de octubre de 1987. Desde su ingreso la Cofradía ha disfrutado siempre que lo ha necesitado de su colaboración incansable y leal, materializada en logros tan importantes como la recopilación de los "Anales" de la Hermandad, la magistral obra que el compositor sevillano José Manuel Delgado le dedicó a la Virgen en el año 2007 (“Madre de las Angustias”) o en el catálogo de la exposición que, durante unos días de noviembre en el año 2009, devolvió a la Virgen de las Angustias a San Agustín. El pasado 14 de septiembre, durante el Via Crucis Magno, acompañó por última vez a sus titulares por las calles de Córdoba.
Sus méritos no se limitan sin embargo al ámbito de la Hermandad de las Angustias puesto que ha pertenecido a varias Juntas de Gobierno de la Agrupación, ha sido un colaborador asiduo de numerosas publicaciones como Alto Guadalquivir y, ya en el año 2002, realizó un memorable pregón de la Semana Santa cordobesa. También firmó en la monografía “Semana Santa en Córdoba”, primera gran obra ambiciosa dedicada a las cofradías cordobesas. Fue también cofrade del Remedio de Ánimas (cuya túnica vistió en su primera estación de penitencia en 1951), Jesús Nazareno y los Ángeles de Puente Genil. Su trayectoria se vio recompensada en el año 2012 con el nombramiento de Cofrade Ejemplar, pedido por la Junta de Gobierno de esta cofradía.
José Murillo trabajó como maestro, fue profesor de Religión con título de la Conferencia Episcopal y cursó estudios en el Instituto Bíblico de Madrid. Su compromiso cristiano le llevó a ser voluntario de San Juan de Dios y a llevar el programa de ajedrez de la Fundación Cristo de las Mercedes en la Prisión de Córdoba.
